La conmoción en Ecuador tras la muerte de cuatro menores
La reciente aparición de los cuerpos calcinados de cuatro menores que habían sido detenidos por militares ha sacudido a Ecuador. Los chicos, de entre 11 y 15 años, desaparecieron el 8 de diciembre mientras jugaban al fútbol en Guayaquil. Su hallazgo a finales de diciembre fue resultado de exámenes de ADN que confirmaron lo que muchos temían: su trágico destino.
Las circunstancias que rodean su detención son escalofriantes. Tras ser apresados, los menores presuntamente fueron torturados y asesinados por la patrulla militar que los capturó. Las protestas y llamados a la justicia no se hicieron esperar, especialmente luego de que un juez inicial dictara prisión preventiva para 16 soldados, quienes ahora enfrentan cargos por ejecución extrajudicial y desaparición forzada. Este caso ha encendido un debate sobre el uso de la fuerza militar en contextos civiles y las implicaciones de un conflicto armado interno en el país.
La indignación ha crecido y las voces críticas no solo apuntan a los militares, sino también al gobierno de Daniel Noboa, quien en días previos había elogiado a los soldados por su labor. Con la presión social en aumento, expertos en derechos humanos y figuras políticas exigen una investigación exhaustiva y demandas de disculpas públicas del Estado, mientras el país se sumerge en un luto colectivo por la vida perdida de estos jóvenes.

